La semana pasada asistimos a un auténtico impacto en el subconsciente
colectivo, el debate sobre la conspiración de la crisis. Realmente
removió algo por dentro. Quizá, y es bueno reflexionar sobre ello porque
su planteamiento era bastante heterodoxo, para muchas personas hablar
de luces y sobras es algo fantasioso. Esa división ocurre en toda la
sociedad. Hubo un gran impacto y yo me alegro porque creo que no es un
tema sencillo y sin embargo ustedes de una forma excepcional nos
hicieron saber que estaban ahí.
Algunas corrientes de la conspiración sostienen que la crisis mundial
está provocada y planificada por un exclusivo grupo con el objetivo de
enriquecerse y tener perfectamente controlada a la población de todo el
planeta. Hablan de demolición controlada de la economía, de juegos de la
conciencia creados para distraernos, o de simulaciones en las que
sospechosamente se exponían situaciones premonitorias.