La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) acaba de
escribir un capítulo crucial en la historia de la Física, al descubrir
una nueva partícula subatómica que confirma con más de un 99% de
probabilidad la existencia del bosón de Higgs, conocido popularmente
como la ‘partícula de Dios’, un hallazgo fundamental para explicar por
qué existe la materia tal y como la conocemos.
Con los resultados presentados hoy, la existencia del bosón de Higgs
-la partícula subatómica teorizada por el físico británico Peter Higgs
en los años sesenta, y que supone el único ingrediente del Modelo
Estándar de la Física que aún no se había demostrado experimentalmente-
es prácticamente un hecho.
Si no fuera por el bosón de Higgs, las partículas fundamentales de
las que se compone todo, desde un grano de arena hasta las personas, los
planetas y las galaxias, viajarían por el Cosmos a la velocidad de la
luz, y el Universo no se habría ‘coagulado’ para formar materia. Por ese
motivo, el editor del físico Leon Lederman creyó oportuno cambiar el
título de su libro llamado originalmente ‘The goddamn particle’ (‘La
puñetera partícula’) por el de ‘The God particle’ (La ‘partícula Dios’,
aunque popularmente se ha traducido como ‘la partícula de Dios’).